Reclutamiento El reclutamiento en el programa ITA inicia con una campaña informativa a nivel nacional, dirigida a los directores de escuelas públicas, así como con el envío de cartas a los mejores estudiantes del último año de bachillerato de todo el país. Conscientes del gran impacto que el programa tiene en las vidas de los estudiantes –así como en sus familias y comunidades–, los alumnos ITA ya graduados se han convertido en entusiastas promotores del programa. El número de aplicantes calificados, sobrepasa la cantidad de fondos disponibles para ayudarlos.
Luis García pasó de transportar mercadería en mecapal, en el mercado de Baja Verapaz, a estudiar en la Universidad Complutense de Madrid.
Aplicación y entrevistas Se espera que los estudiantes ITA, como todos los estudiantes de la UFM, se destaquen académicamente. Los solicitantes de este programa siguen el mismo procedimiento que cualquier alumno regular: toman los exámenes de admisión y pasan por el mismo proceso inicial de entrevistas.
Una vez se identifica a los candidatos calificados, se evalúa –mediante una serie de entrevistas– la fuerza de su carácter y su habilidad para superar retos. El Comité de Admisiones reconoce que, a medida que estos estudiantes se transforman, desarrollan un gran potencial para ser líderes en su comunidad y en su país. Por eso, más allá del talento académico, el Comité de Admisiones busca “entrega”, “pasión” y “compromiso”.
Andrés Marroquín (izquierda) fue el primer estudiante del programa ITA. Tiene un doctorado en Economía, por George Mason University, y comparte su tiempo entre Ashesi University, en Ghana, y la Universidad Francisco Marroquín.
Selección final La parte más difícil es determinar quiénes, entre los muchos calificados, recibirán una beca. Es un proceso emocionalmente desgastante, en el que, en algunas ocasiones, la selección de la persona que obtendrá la última beca disponible termina con el equivalente a un “lanzar la ficha al aire”, para lograr el desempate.
De hecho, un año la Facultad de Ciencias Económicas tenía fondos únicamente para cinco estudiantes ITA. Después de mucha discusión y de varias rondas de entrevistas, la quinta posición seguía siendo un empate. Ambos candidatos –un hombre y una mujer– eran igualmente calificados académica y emocionalmente, así como en su nivel de compromiso.
Al final, Lizbeth Sosa (de Guatemala) fue seleccionada. Todos los miembros del Comité de Admisiones quedaron consternados por haber tenido que eliminar al sexto candidato. Cuando esto se fue sabiendo, algunos estudiantes de años superiores del programa ITA, junto con otros ITA ya graduados, decidieron adoptar al “sexto ITA”. Lograron recaudar suficientes fondos para cubrirle a Alejandro Cardona (de Chiquimula) los gastos de su primer año de estudios. Él logró asegurarse un cupo al año siguiente y es miembro del programa ITA, con un promedio académico de 91 puntos.