Irene

Originario de: Quetzaltenango
Actualmente: Analista financiero

¿Qué aspecto
tiene un líder?

“La gente le decía a mi padre: ‘Casi solo tuvo hijas; qué pena’. Y mi padre contestaba: ‘¿Y por qué? Las mujeres pueden lograr las mismas cosas que los hombres’”.

La historia de Irene

Irene nació en una aldea de área montañosa donde la población, principalmente indígena, se dedica al tejido de telas típicas y al cultivo de maíz y duraznos.  Es la mayor de siete hijos, seis mujeres y un hombre.  Cuando cumplió once años sus padres se mudaron a la ciudad principal más cercana— en busca de mejores oportunidades educativas para sus hijos.  Irene cursó allí el ciclo básico, en una escuela para niñas, y empezó a indagar sobre sus opciones para pasar a la secundaria.  Aunque sentía pasión por la pintura y el dibujo, sentía también la obligación de prepararse con una carrera que le diera estabilidad financiera.  Eventualmente, se inscribió en un Instituto para Varones, donde los estudiantes podían cursar la carrera de dibujo arquitectónico.  Irene no fue la primera estudiante mujer, pero sí se la consideraba rara.  De trescientos cincuenta  estudiantes, era una de las quince mujeres inscritas.  Cuando estaba en cuarto curso, su presencia se destacó aún más, al presentarse como candidata para presidente estudiantil. De hecho, ganó las elecciones.

El impacto de Irene

“Como requisito de un curso en la UFM, anoté las metas que quería alcanzar.  Ahora me sorprendo al ver cuántas he logrado: entre otras, trabajar en una corporación multinacional, vivir en el extranjero y ayudar a financiar la educación de mi familia”.

Al cerrar pensum, en el 2005, estaba trabajando ya como profesora auxiliar en la UFM.  Posteriormente, trabajó en un banco y en los departamentos de finanzas de dos grandes compañías nacionales.

Hoy trabaja como analista financiero para una empresa farmacéutica.  Irene se ha convertido de receptora de una beca ITA en benefactora del programa.  Desde que salió de la UFM, ha ayudado a costear los estudios universitarios de dos de sus hermanas, y anualmente hace alguna generosa donación al programa ITA.